El dolor, tanto agudo como crónico, es una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Es por ello que la existencia de clínicas especializadas en el tratamiento del dolor, como la Clínica del Dolor ICID, resultan fundamental para ofrecer un abordaje integral y efectivo a esta problemática.

¿Qué enfermedades dolorosas tratamos en el ICID?
En la Clínica del Dolor ICID, somos un equipo de profesionales especializados en el dolor que se dedica a diagnosticar y tratar una amplia gama de enfermedades muy molestas. Como por ejemplo:
Lumbalgia:
La lumbalgia, comúnmente conocida como dolor de espalda baja, es una de las enfermedades más prevalentes a nivel mundial, afectando a un 80% de la población en algún momento de su vida.
Este dolor puede irradiarse hacia las piernas o los glúteos. Su intensidad puede variar desde leve hasta incapacitante, y suele empeorar con ciertos movimientos o al permanecer sentado o de pie durante largos períodos.
Causas:
Las causas de la lumbalgia son diversas y, en muchos casos, multifactoriales. Entre los principales factores que pueden desencadenar o agravar el dolor se encuentran:
- Factores mecánicos: Lesiones musculares o ligamentosas, hernias discales, artrosis facetaria, mala postura.
- Factores ocupacionales: Levantar objetos pesados, vibraciones, movimientos repetitivos.
- Factores psicosociales: Estrés, ansiedad, depresión.
- Factores genéticos: Predisposición hereditaria a ciertos problemas musculoesqueléticos.
Tratamiento de la lumbalgia:
El tratamiento de la lumbalgia dependerá de la causa y la gravedad del dolor. En la mayoría de los casos, no se requiere cirugía. Las opciones de tratamiento comunes incluyen:
- Medicamentos: Analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares.
- Fisioterapia: Ejercicios específicos para fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la flexibilidad.
- Tratamientos intervencionistas:
- Inyección epidural: Ideal para lumbalgias agudas, especialmente con ciática. Alivio rápido y duradero.
- Infiltración transforaminal: Dirigida a la raíz lumbar afectada, reduce la inflamación y la molestia. Procedimiento ambulatorio, seguro y eficaz.
- Radiofrecuencia del ganglio de la raíz dorsal: Una terapia avanzada que modula la actividad nerviosa para un alivio prolongado del dolor lumbar. Experiencia y precisión garantizadas.
- Adhesiolisis epidural lumbar: Libera la fibrosis de la espalda, mejorando la movilidad y reduciendo el dolor crónico. Procedimiento ambulatorio, eficaz y seguro.
- Procedimientos intradiscales: Regeneran el disco intervertebral para disminuir el malestar y recuperar su función. Investigación de vanguardia para ofrecerte las mejores soluciones.
- Bloqueo y radiofrecuencia de las articulaciones facetarias: Alivia el dolor lumbar crónico causado por la degeneración de estas articulaciones. Expertos en el tratamiento de esta causa frecuente de dolor.
Artrosis de rodilla:

El cartílago articular es un tejido blando que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones, actuando como amortiguador y facilitando el movimiento. En la artrosis de rodilla, este cartílago se desgasta y adelgaza con el paso del tiempo, exponiendo el hueso subyacente y provocando su roce, lo que genera molestias, inflamación y rigidez. Esta enfermedad es una de las más frecuentes en la actualidad, limitando la movilidad y dificultado caminar o subir escaleras.
Causas de la artrosis de rodilla
Si bien la artrosis de rodilla es más común en personas mayores de 65 años, diversos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollarla, entre ellos:
- Edad: El riesgo aumenta con la edad, debido al desgaste natural del cartílago.
- Sexo: Las mujeres tienen mayor predisposición que los hombres.
- Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso ejerce mayor presión sobre las articulaciones, especialmente sobre la rodilla.
- Genética: Si existen antecedentes familiares de artrosis, el riesgo aumenta.
- Lesiones previas: Las lesiones en la rodilla, como fracturas o roturas de ligamentos, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artrosis.
- Deformidades óseas: Las deformidades en la estructura de la rodilla, como genu valgo o genu varo, pueden favorecer la aparición de artrosis.
- Enfermedades reumáticas: Algunas enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artrosis de rodilla.
Tratamientos para la artrosis de rodilla
El tratamiento de la artrosis de rodilla se centra en aliviar las molestias , mejorar la función articular y retrasar la progresión de la enfermedad. No existe una cura definitiva para la enfermedad, pero diversas opciones terapéuticas pueden ayudar a controlar los síntomas.
- Medicamentos: Analgésicos, antiinflamatorios y condroitina/glucosamina pueden ayudar a reducir las molestias y la inflamación.
- Fisioterapia: Ejercicios específicos y técnicas de fisioterapia pueden fortalecer los músculos, mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento de la rodilla.
- Infiltraciones o inyecciones intraarticulares: inyectando medicamentos como corticoide, ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas en la articulación.
- Radiofrecuencia: bloquear la sensibilidad dolorosa de los nervios de la rodilla (Nervios Geniculados) a través de agujas de radiofrecuencia, colocadas con ecografía en puntos estratégicos que permiten asegurar una correcta terapia que asegura un alivio de la molestia de larga duración.
- Cirugía: En casos graves, cuando las opciones conservadoras no son suficientes, puede considerarse la cirugía de reemplazo de rodilla.
Cervicalgia:
La cervicalgia es un dolor que se origina en la zona cervical de la columna vertebral, la cual está compuesta por las siete primeras vértebras cervicales. Esta molestia puede ser agudo o crónico, y puede presentarse con diversos síntomas como rigidez, dificultad para mover la cabeza, migrañas, mareos e incluso entumecimiento o debilidad en los brazos y las manos.
Qué causa la cervicalgia
Este dolor puede tener diferentes causas, entre las más comunes encontramos:
- La edad: las articulaciones se desgastan naturalmente, lo que aumenta el riesgo de artrosis cervical y otras enfermedades que pueden causar malestares en el cuello.
- Mala postura: Mantener una postura incorrecta durante largos períodos de tiempo, como encorvarse sobre el ordenador o el teléfono móvil, puede generar tensión en los músculos del cuello y desencadenar malestares.
- Lesiones: Los latigazos cervicales, producto de accidentes de tráfico o caídas, son una causa frecuente de cervicalgia.
- Artrosis cervical: Esta enfermedad degenerativa afecta el cartílago de las articulaciones cervicales, causando dolor, rigidez y dificultad de movimiento.
- Hernias discales: Al igual que en la espalda baja, las hernias discales en la zona cervical pueden comprimir los nervios y provocar dolor, entumecimiento y debilidad en los brazos y las manos.
- Estrés y ansiedad: El estrés y la ansiedad pueden generar tensión muscular en todo el cuerpo, incluyendo el cuello, lo que puede contribuir al desarrollo de cervicalgia.
Soluciones para el dolor cervical
Las soluciones de la cervicalgia depende de la causa subyacente y la severidad del dolor. La cervicalgia suele mejorar con:
- Aplicación de calor local
- Realización de ejercicios de movilización cervical progresiva con estiramientos cervicales
- Medicamentos: Los antiinflamatorios y opioides menores pueden ayudar a aliviar las molestias y la inflamación.
Sin embargo, la cervicalgia más aguda que se asocia con radiculalgia (dolor irradiado) o latigazo cervical precisa tratamientos específicos como:
- Medicamentos: Los antiinflamatorios y opioides menores pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
- Fisioterapia: La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos del cuello, mejorar la flexibilidad y reducir el dolor.
- Inyecciones: En los casos de dolor miofascial realizamos infiltraciones ecoguiadas a los puntos de dolor con anestésico local, medicamentos antiinflamatorios o Toxina botulínica
- Cirugía: En casos graves, como hernias discales que comprimen los nervios, puede ser necesaria la cirugía.
Y en los casos crónicos:
- Medicamentos: Los antiinflamatorios y opioides menores pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
- Fisioterapia: La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos del cuello, mejorar la flexibilidad y reducir el dolor.
- Inyecciones: Las inyecciones de esteroides o anestésicos en la zona dolorida pueden proporcionar un alivio temporal del dolor.
- Psicología
- Ejercicio físico
Dolor de hombro:
Se presenta como una molestia persistente o un dolor agudo que se localiza en la articulación del hombro. Esta articulación, una de las más complejas del cuerpo humano, está compuesta por huesos, cartílagos, tendones, ligamentos y músculos que trabajan en conjunto para permitir un amplio rango de movimiento. Cuando alguno de estos elementos se ve afectado, surge el dolor de hombro que limita la movilidad y afecta la calidad de vida de quienes lo sufren.
Además, el dolor de hombro representa un problema de salud pública significativo, ya que se estima que 1 de cada 3 de la población va a padecer esta enfermedad.
Causas:
Esta dolencia, puede surgir por diversas causas:
Causas traumáticas:
- Lesiones: Caídas, golpes directos o movimientos bruscos pueden provocar lesiones en los huesos, tendones, ligamentos o músculos del hombro, causando dolor e inflamación.
- Fracturas: Una rotura en los huesos del hombro, como el húmero o la clavícula, genera dolor intenso e inmovilización de la articulación.
Causas no traumáticas:
- Tendinitis: La inflamación de los tendones, como el tendón supraespinoso, causa dolor y rigidez, especialmente al realizar movimientos repetitivos del brazo.
- Bursitis: La inflamación de las bursas, pequeños sacos llenos de líquido que amortiguan la fricción entre los tejidos, provoca dolor en la zona externa del hombro.
- Artrosis: El desgaste del cartílago articular, una enfermedad degenerativa, genera dolor, rigidez y crepitación en la articulación.
- Artritis reumatoide: Una enfermedad autoinmune que ataca las articulaciones, incluyendo la del hombro, causa dolor, inflamación y deformidad.
- Síndrome de impingement: El roce del tendón supraespinoso contra el acromion, un hueso del omóplato, provoca dolor al levantar el brazo.
- Inestabilidad articular: La laxitud de los ligamentos que sostienen la articulación del hombro puede ocasionar dolor y sensación de inestabilidad.
Tratamientos
requiere un abordaje integral y personalizado para ser combatida de manera efectiva.
Infiltraciones:inyectando medicamentos como anestésicos locales o corticoide, ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas en la articulación.
Radiofrecuencia: La radiofrecuencia es una onda electromagnética producida por un generador y aplicada a través de una aguja fina sobre el nervio afecto, logra la modulación de la actividad nerviosa para un alivio duradero y mejora la función articular.
Hernia discal:
Una hernia discal se produce cuando el disco intervertebral, un cojín gelatinoso que se encuentra entre las vértebras, se desgarra y sobresale. Esto puede comprimir los nervios cercanos, causando malestar, entumecimiento y debilidad en las piernas o brazos, dependiendo de la ubicación de la hernia.
Causas:
Las causas más comunes de una hernia discal son:
- Degeneración del disco intervertebral: Con el paso del tiempo, los discos intervertebrales pierden su contenido de agua y flexibilidad, lo que los hace más propensos a desgarrarse.
- Lesiones: Un levantamiento brusco, un accidente o una caída pueden dañar un disco intervertebral.
- Movimientos repetitivos: Realizar movimientos repetitivos con la espalda, como levantar objetos pesados o doblarse con frecuencia, puede aumentar el riesgo de hernia discal.
Tratamiento:
El tratamiento para una hernia discal dependerá de la gravedad de los síntomas y de la ubicación de la hernia. En la mayoría de los casos, el tratamiento no quirúrgico es suficiente para aliviar el malestar y mejorar la función. Como por ejemplo:
- Reposo: Se recomienda reposo relativo durante los primeros días para permitir que el disco se desinflame.
- Medicamentos: Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, pueden ayudar a aliviar el dolor. En algunos casos, se pueden recetar medicamentos más fuertes, como relajantes musculares o antidepresivos tricíclicos.
- Hacer ejercicio de forma moderada
- Tratamientos intervencionistas:
- Inyección epidural: Ideal para lumbalgias agudas, especialmente con ciática. Alivio rápido y duradero.
- Radiofrecuencia: Una onda electromagnética producida por un generador y aplicada a través de una aguja fina sobre el nervio afecto logra la modulación de la actividad nerviosa para un alivio duradero y mejora la función articular.
- Técnicas Discales: Métodos mínimamente invasivos que absorben el material herniado y ayudan a reparar la zona afectada.
- En algunos casos, la cirugía puede ser necesaria para reparar el disco dañado o para eliminar la parte del disco que está comprimiendo el nervio.
Artrosis de cadera:
La artrosis de cadera, también conocida como coxartrosis, es una enfermedad degenerativa que afecta a la articulación de la cadera, provocando la descomposición del cartílago articular. Este cartílago actúa como un amortiguador entre los huesos, permitiendo un movimiento suave y sin molestia, por lo tanto, cuando este se desgasta, produce molestia, rigidez y dificultad para moverse.
Artrosis de cadera, causas:
Las causas pueden ser varias:
- Edad: El riesgo de desarrollar artrosis de cadera aumenta con la edad.
- Sexo: Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar artrosis de cadera que los hombres.
- Genética: Si tienes familiares con artrosis de cadera, tienes un mayor riesgo de desarrollarla.
- Lesiones articulares: Las lesiones en la cadera, como una fractura o una dislocación, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artrosis.
- Deformidades óseas: Las deformidades óseas, como la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, pueden afectar el flujo sanguíneo a la articulación de la cadera, lo que aumenta el riesgo de artrosis.
- Enfermedades reumáticas: Algunas enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artrosis de cadera.
- Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso ejerce una mayor presión sobre las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de artrosis.
- Factores ocupacionales: Trabajos que requieren realizar movimientos repetitivos o levantar objetos pesados pueden aumentar el riesgo de artrosis de cadera.
Es importante destacar que, en algunos casos, la artrosis de cadera puede tener una causa desconocida, lo que se denomina artrosis idiopática.
¿Cómo se trata la artrosis de cadera?
No existe una cura para la artrosis de cadera, pero hay soluciones disponibles para aliviar la molestia y mejorar la función de la articulación. Los tratamientos para la artrosis de cadera pueden incluir:
- Utilizar apoyos: En caso de que sea necesario se recomienda hacer usos de un bastón, evitado la sobrecarga del peso
- Realizar ejercicio fisco: Nos ayudará a mantener la funcionalidad articular y fortalecer la musculatura del mismo.
- Fisioterapia: La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos alrededor de la cadera y mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento
- Medicamentos: Analgésicos y antiinflamatorios de acción rápida y o lenta
- Intervencionismo: Nos ayuda a aliviar el suplicio e incluso con ciertas técnicas atrasar la evolución de la enfermedad.
- Infiltraciones con Anestésicos locales y corticoides, ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas pueden proporcionar un alivio temporal del malestar.
- Radiofrecuencia: La radiofrecuencia es una onda electromagnética producida por un generador y aplicada a través de una aguja fina sobre el nervio afecto.
- Cirugía: En casos graves, la cirugía de reemplazo de cadera por una prótesis metálica puede ser una opción para aliviar la molestia y mejorar la función articular.