dolor de rodilla por artrosis

Dolor de rodilla por artrosis: causas que pueden empeorar los síntomas

¿Notas dolor en la rodilla al caminar, subir escaleras o estar mucho rato de pie?

El dolor de rodilla por artrosis suele comenzar de forma intermitente, apareciendo en gestos cotidianos como subir escaleras o levantarse tras un rato sentado. Con el tiempo, esas molestias dejan de ser puntuales y empiezan a condicionar el día a día. Y es ahí cuando muchos pacientes empiezan a pensar que «ya no hay mucho que hacer».

El dolor de rodilla por artrosis es muy frecuente en la población. Se estima que más del 60% de las personas mayores de 65 años presentan algún grado de desgaste en esta articulación, aunque también puede aparecer en personas más jóvenes. La rodilla es una articulación que soporta carga constante y, cuando duele, puede generar una limitación funcional importante.

En ICID Bilbao y Vitoria vemos con frecuencia pacientes con dolor de rodilla por artrosis que han convivido durante mucho tiempo con las molestias sin una valoración específica, lo que en muchos casos retrasa la mejoría.

Errores comunes que pueden agravar tu dolor de rodilla

La artrosis no siempre progresa de forma lineal. Dos personas con un grado de desgaste similar pueden tener niveles de dolor muy diferentes.

Este comportamiento no depende únicamente del cartílago, sino también de otros factores como la inflamación, la carga articular, la musculatura de soporte y la forma en la que se gestiona el problema en el día a día.

Por eso, en este proceso, ciertos hábitos o decisiones pueden influir en la evolución de los síntomas y contribuir a que el dolor de rodilla se mantenga o aumente con el tiempo.

1. Pensar que “es cosa de la edad”

Es una de las ideas más extendidas.

Asumir que el dolor es simplemente consecuencia del envejecimiento lleva a muchas personas a no consultar o a retrasar la valoración médica.

Aunque la artrosis es más frecuente con los años, el dolor de rodilla por artrosis no debería considerarse inevitable. Existen opciones que pueden ayudar a mejorar la función y reducir los síntomas en muchos casos.

2. Esperar demasiado para pedir valoración médica

Retrasar la evaluación suele hacer que el problema se prolongue más de lo necesario.

Cuando el dolor de rodilla por artrosis no se estudia adecuadamente, es habitual que aparezcan:

  • mayor rigidez articular,
  • pérdida progresiva de movilidad,
  • y debilitamiento de la musculatura.

Una valoración precoz permite identificar mejor el origen del dolor y orientar el tratamiento de forma más precisa.

3. La inactividad puede empeorar el problema

Es completamente normal intentar evitar aquello que provoca dolor.

Sin embargo, reducir cada vez más la actividad física puede provocar pérdida de fuerza muscular, especialmente en la musculatura que estabiliza la rodilla, así como mayor rigidez articular y peor tolerancia a la carga.

Poco a poco se crea un círculo vicioso:

  1. Te duele la rodilla.
  2. Te mueves menos.
  3. Pierdes fuerza muscular.
  4. La rodilla soporta peor la carga.
  5. El dolor aumenta.
Dolor de rodilla por artrosis

¿Cuándo acudir a un especialista por dolor de rodilla?

Si el dolor de rodilla limita tu vida diaria o notas que cada vez necesitas hacer más esfuerzos para realizar actividades cotidianas, es recomendable solicitar una valoración especializada.

Algunas señales que indican que ha llegado el momento de consultar son:

  • El dolor persiste durante semanas o meses.
  • Las molestias aparecen incluso en reposo o durante la noche.
  • Caminar o subir escaleras resulta cada vez más difícil.
  • Los analgésicos dejan de aliviar el dolor como antes.
  • Has probado fisioterapia o tratamiento conservador sin obtener una mejoría suficiente.

No todas las personas con artrosis presentan los mismos síntomas. Por eso, identificar correctamente el origen del dolor es fundamental para elegir el tratamiento más adecuado.

¿Qué opciones de tratamiento existen en ICID para la artrosis de rodilla?

Cuando el dolor de rodilla por artrosis no mejora con medidas habituales, es importante valorar opciones más específicas dirigidas al origen del dolor.

Dependiendo del caso y tras una valoración médica individualizada, en ICID podemos utilizar distintas opciones terapéuticas dirigidas a aliviar el dolor de rodilla por artrosis y mejorar la función articular.

En ICID Bilbao y Vitoria realizamos tratamientos mínimamente invasivos que permiten reducir el dolor y mejorar la función de la rodilla en muchos pacientes, como:

1. Infiltraciones intraarticulares: Consisten en la aplicación de medicamentos dentro de la articulación, como antiinflamatorios, ácido hialurónico o tratamientos biológicos. El objetivo es disminuir el dolor y mejorar la movilidad articular.

2. Radiofrecuencia de nervios geniculados: Una técnica avanzada que actúa sobre los nervios responsables de transmitir el dolor de la rodilla. Permite conseguir un alivio prolongado en pacientes con dolor de rodilla por artrosis que no responden a otros tratamientos.

Contacta con ICID y no dejes que el dolor de rodilla limite tu día a día

Convivir con el dolor puede llevar a reducir la actividad diaria y limitar progresivamente tu calidad de vida. Sin embargo, no siempre es necesario resignarse.

En ICID Bilbao y Vitoria contamos con un equipo médico especializado en el diagnóstico y tratamiento intervencionista del dolor, con amplia experiencia en el abordaje de la artrosis de rodilla y otras patologías articulares. Nuestro objetivo es identificar qué está provocando el dolor y ofrecer un tratamiento personalizado que te ayude a recuperar tu movilidad y tu calidad de vida.

Si el dolor de rodilla por artrosis está condicionando tu día a día, no esperes a que el dolor limite aún más tu movilidad. Nuestro equipo puede ayudarte a encontrar la mejor opción para tu caso.