En la Clínica del Dolor ICID, no nos limitamos a los tratamientos superficiales. Cuando el dolor viene de la raíz nerviosa, vamos a la raíz con la máxima precisión. La solución, a menudo, se llama Radiofrecuencia del Nervio Periférico, un procedimiento mínimamente invasivo que nos permite, literalmente, «silenciar» el dolor neuropático.
Hay dolores que van más allá de un simple pinchazo o una contractura. Ese dolor persistente, a veces quemante o con sensación de hormigueo, que se irradia desde el hombro, baja por el brazo y que incluso puede llegar hasta la mano. Un dolor que nos indica que el problema no es muscular, sino que reside en el corazón de nuestro sistema de comunicación: el nervio.
¿Para qué sirve la Radiofrecuencia del Nervio Periférico?
La Radiofrecuencia del Nervio Periférico está indicada para tratar dolores que no han respondido a la medicación ni a la fisioterapia.
Fundamentalmente, se utiliza para:
- Dolor Neuropático Crónico: Cuando el dolor es causado por un nervio dañado o irritado (como el síndrome del túnel carpiano, neuralgias postraumáticas o radiculopatías persistentes).
- Dolor Articular o Muscular mediado por nervios: En ocasiones, el dolor de una articulación (como el hombro o la cadera) es transmitido por pequeños nervios sensitivos. Al tratar ese nervio, eliminamos la señal de dolor de forma efectiva.
En esencia, sirve para interrumpir de forma selectiva la transmisión de la señal dolorosa, ofreciendo un alivio prolongado y mejorando la calidad de vida del paciente.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
La clave de la radiofrecuencia del nervio periférico es la precisión. Una vez en quirófano, no damos un paso sin la guía de la tecnología:
- Localización con Imagen (Ecografía): Primero, utilizamos la ecografía (el «ojo» del intervencionista) para localizar el nervio exacto que está causando el dolor. Esto nos asegura que la aguja se colocará en el punto preciso, evitando cualquier estructura vital.
- Estimulación sensorial (La búsqueda»): Una vez cerca del nervio, realizamos una pequeña estimulación eléctrica (la estimulación sensorial). En este momento, el paciente nos indica dónde nota un hormigueo o parestesia. Si coincide con el punto de dolor, nos confirma que estamos en el sitio correcto y que la aguja está tocando el nervio que queremos modular.
- Estimulación motora (La confirmación): Si el nervio es mixto (tiene función sensitiva y motora), se realiza una estimulación motora. El paciente puede notar un ligero movimiento involuntario del músculo. Esta es la doble verificación de que estamos justo en el nervio que buscamos y que podemos proceder con seguridad.
- Tratamiento (La radiofrecuencia): Finalmente, aplicamos la radiofrecuencia (corriente eléctrica controlada) a través de la punta de la aguja. Esto genera un campo de calor (Radiofrecuencia Térmica o Convencional) o un campo eléctrico (Radiofrecuencia Pulsada) que modifica el nervio. Es como poner un «silenciador» a las fibras nerviosas que transmiten el dolor, pero manteniendo intacta su capacidad motora.

¿Duele el tratamiento de radiofrecuencia?
La respuesta es que no. Se realiza bajo anestesia local en la zona de punción, por lo que el paciente apenas nota la entrada de la aguja. El único momento en el que el paciente puede sentir algo es durante la estimulación eléctrica, cuando debe decirnos dónde nota el hormigueo. Este paso es fundamental, ya que garantiza que el tratamiento será exitoso y seguro.
Postratamiento: Cuidados y tiempos
Una vez finalizado el procedimiento, el paciente recibe una inyección de antiinflamatorio que proporciona un alivio inmediato. Sin embargo, es vital entender el tiempo de respuesta del cuerpo:
- Efecto inmediato: El alivio inicial se debe al antiinflamatorio inyectado (el bloqueo), que actúa en los primeros días.
- Efecto de la Radiofrecuencia: El efecto completo de la radiofrecuencia (el «silenciamiento» del nervio) tarda entre dos y cuatro semanas en manifestarse por completo. No es un interruptor que se apaga al instante, sino un proceso biológico progresivo.
Tras la intervención, la vida es prácticamente normal, con la precaución de evitar esfuerzos intensos durante las primeras 24-48 horas.
¿Cuánto dura el alivio?
El alivio proporcionado por la radiofrecuencia es notablemente más largo que el de un simple bloqueo. Según los datos y nuestra experiencia en ICID, los resultados suelen durar entre seis meses y un año, y en algunos casos, incluso más tiempo.
¿Es repetible?
La buena noticia es que sí, el tratamiento es repetible. Si el dolor regresa tras un tiempo, el procedimiento se puede realizar de nuevo con la misma seguridad y efectividad, asegurando que el paciente mantenga su calidad de vida. En ICID, realizamos un seguimiento exhaustivo al mes para evaluar la respuesta y planificar los siguientes pasos si fueran necesarios.
El dolor crónico por un nervio irritado puede ser un problema incapacitante. Pero, tenemos soluciones precisas. Si tu dolor persiste, no lo aceptes; ven a consultarnos.